El 6 de enero de 2019 llegó al Líbano la anunciada Tormenta Norma.  En pocas horas el temporal se hizo presente en los campamentos que acogen a refugiados y refugiadas sirias que llegaron a allí huyendo de la guerra. La tormenta sacudió el territorio del Líbano durante la segunda semana de enero con temperaturas extremas y lluvias torrenciales que provocaron daños en más de 60 campamentos de refugiados y el colapso de una veintena de ellos.

Miles de personas refugiadas han perdido sus hogares y lo poco que tenían en ellos. Las asociaciones que trabajan en la zona han tenido que trabajar a contrarreloj para conseguir reubicar a las personas a las que los corrimientos de tierra y la fuerza de las aguas han dejado sin nada, ya que las fuertes lluvias han dejado a sus espaldas días de caos en los campamentos más afectados.

La Fundación Esperanza Pertusa, dentro de su alianza con Sonrisas y Aceitunas, ha apoyado a la asociación en los trabajos de emergencia que realizan en los campos de refugiados golpeados por la Tormenta Norma con el objetivo de minimizar los daños personales y materiales causados por el temporal. 

Desde 2016 la Fundación Esperanza Pertusa colabora con la ONG Sonrisas y Aceitunas dentro del programa Women4Change, una alianza por la que sentimos mucho orgullo, ya que esta organización realiza una excelente labor en los campos de refugiados de Líbano, Turquía y Siria facilitando asistencia social y médica, educación para los niños, rehabilitando casas, y sobretodo ofreciéndoles algo muy importante para ellos: dignidad.

La ONG cuenta con diferentes talleres a los que acuden más de 500 mujeres refugiadas sirias. Estos talleres se han convertido en lugares seguros en los que se sienten a salvo y donde pueden olvidar el dolor que les supone la guerra y la situación a la que esta les ha llevado. En los centros de esta asociación las mujeres crean relaciones fuertes y aprenden una de las otras, además de a ejercer sus derechos como mujer. En estos encuentros las refugiadas han comenzado un gran trabajo de auto superación que también les lleva a trabajar por las generaciones futuras, para que no se repitan más conflictos como los que ellas viven y sufren. Juntas tejen un futuro de esperanza.