El mundo es cada vez más tecnológico, por lo que fomentar que las mujeres tengan una mayor presencia en el ámbito estudio de las STEM (acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) resulta clave para construir un futuro más igualitario. Además la humanidad plantea grandes desafíos que requieren la mirada de hombres y mujeres para crear un mundo más justo, más humano y más sostenible.

En los países pertenecientes a la OCDE, sólo 1 de cada 5 graduados en informática y telecomunicaciones son mujeres, lo que significa que un elevadísimo porcentaje de la población mundial no está accediendo a las oportunidades profesionales relacionadas con la industria de la tecnología y las comunicaciones.

Es por ello que la Fundación Esperanza Pertusa, a través de su proyecto Girls4Tech, y la Universidad de Alicante firmaron ayer un convenio de colaboración para el desarrollo de actividades que generen el incremento de la formación universitaria ligada a las titulaciones STEM entre las jóvenes. La primera acción será otorgar una beca de estudios a una estudiante en alguna de las carreras STEM de la UA

El objetivo de la Fundación Esperanza Pertusa, en palabras de su tesorera y patrona, Esperanza Navarro, es “hacer visible la gran vertiente social de estas disciplinas como punta de lanza del progreso. Son pocas las chicas que participan con su talento en el desarrollo tecnológico y pocas las mujeres que ocupan el liderazgo estratégico de las empresas y la investigación tecnológicas. Si las mujeres no se suman a colaborar en la construcción de este nuevo mundo, es posible que en poco tiempo ese nuevo mundo no refleje sus intereses, sus deseos, ni necesidades”. Por ello la Fundación Esperanza Pertusa desarrolla el programa Girls4Tech con el que pretende mostrar otro rostro del progreso tecnológico, un rostro humano, social, colectivo, que pone el foco en lo mucho que la tecnología puede hacer por las personas y por el planeta.  Entre su acciones destaca un programa de mentorización para el fomento de vocaciones científico-tecnológicas dirigido a niñas de Kenia, con el objetivo de inspirar y empoderar a la próxima generación de mujeres líderes africanas en ciencia y tecnología.

Tal y como explicó el Rector de la UA, Manuel Palomar “facilitar el acceso de más mujeres a la industria TIC es fundamental para garantizar la competitividad a largo plazo de España. La Unión Europea calcula que en 2020 existirán 825.000 empleos vacantes en toda Europa relacionados con la informática y las telecomunicaciones, por lo que la incorporación de mujeres a los grados universitarios relacionados con la ciencia y la tecnología resulta crítica”. Según datos de la Comisión Europea, la paridad de hombres y mujeres en la industria digital permitiría elevar el PIB de la Unión Europea en unos 9.000 millones de euros anuales.

La beca que se pone en marcha se insertará en el proyecto “Quiero ser ingeniera” que desarrolla la Universidad de Alicante y que incluye la mentorización de profesorado y alumnado en 230 centros de secundaria y bachiller de la provincia de Alicante. La vicerrectora de Igualdad, María José Rodríguez, considera que es necesario romper estereotipos y poner en valor y sacar a la referentes femeninos que tenemos en áreas STEM. A ello hay que sumar que se ha de cambiar la percepción de materias como matemáticas o física desde edades tempranas. “Por ello estamos desarrollando este programa, para tratar de evitar el abandono de estas materias en edades tempranas y no hipotecar sus decisiones de futuro”, añade.

 

 

Con este proyecto estamos contribuyendo al Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, cuyo objetivo es lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas y al ODS 17, con el cual se pretende crear alianzas entre diferentes entidades y sectores para contribuir al progreso y lograr los objetivos.