Todas las personas somos diversas. Pero algunas diversidades son causa de estigma y aislamiento social extremos, como les ocurre a las personas albinas en muchos países de Africa. Y a sus madres. Y es que cuando un niño o una niña albina nace, la madre es sospechosa de adulterio o brujería, y ella y su criatura corren un alto riesgo de ser repudiadas por el padre y la comunidad. A niños y niñas con albinismo se les oculta, y no solo por vergüenza, también por temor, porque existe la creencia de que mantener relaciones sexuales con una niña albina puede curar el Sida. Y aunque, como afirma Mafalda Soto, las creencias destruyen la esperanza más que el cáncer, el cáncer de piel es la primera causa de mortalidad en un colectivo cuya esperanza de vida no alcanza los cuarenta años. Formar personal sanitario en prevención y tratamiento de los problemas de piel derivados del albinismo, proporcionar recursos de protección solar específicos para personas albinas, darles voz y protagonismo, oportunidades educativas y laborales, y en última instancia, combatir el estigma del albinismo en el mundo, conforman el propósito que guía desde hace más de una década a Mafalda Soto, CEO de la ONG Beyond Suncare, y a su equipo, en sus intervenciones en Malawi, República Democrática del Congo y Tanzania.

Mafalda Soto y la comunidad albina africana son las protagonistas de la quinta edición del programa Women4Change de la Fundación Esperanza Pertusa. Nos unimos a ellas en su defensa decidida y tierna de la diversidad. Gracias a ellas aprenderemos a ver el mundo en más colores.

 

Esperanza Navarro- Pertusa